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3 Consejos sobre cómo arreglar una puerta de madera y su cerradura. Pasos para restaurar puertas de madera

En ésta nueva sección de nuestro blog sobre pequeñas reparaciones en el hogar, queremos dedicar un artículo al arreglar una puerta de madera.

Por qué arreglar una puerta de madera

Siempre es muy interesante conservar las puertas realizadas con madera maciza. Primero, porque imprimen una imagen de cierta calidad o singularidad a la casa. También por razones de respeto relacionadas con la conservación del medio ambiente.

Así que si eres un manitas o aficionado al bricolaje, en éste artículo te enseñamos cómo mantener el cuidado de tus puertas. También cómo arreglar puertas de madera con cierta dedicación para dejarlas como nuevas.

Arreglar una puerta de madera. Pequeños arreglos funcionales

Antes de ver cómo restaurar una puerta de madera, vamos a comentar una serie de pequeños arreglos que suelen ser habituales y necesarios en algún momento. Se usan para conseguir recuperar un correcto funcionamiento de las puertas.Estas, con el paso del tiempo, cierran mal, rozan en el suelo, o chocan contra el marco impidiendo su cierre total.

Arreglar una puerta de madera con bisagras que comienzan a chirriar produciendo molestos ruidos

La solución más sencilla para arreglar una puerta de madera que chirria, es aplicar sobre un algodón unas gotas de aceite de oliva o girasol. Es el más común en cualquier casa, o un poco de vaselina. Si no tienes ninguno de estos ingredientes utiliza crema de manos. Aplica con cuidado sobre la junta intermedia de las bisagras mientras mueves la puerta ligeramente hacia adelante y hacia atrás. Hazlo hasta que notes que ya no hay ningún ruido.

Si éste sistema no te funciona, puede que haya demasiada suciedad o polvo. En ese caso, deberás quitar la puerta de sus goznes. Limpiar primero bien los pernos, antes de aplicar alguno de los productos que hemos comentado más arriba.

Y por supuesto también puedes utilizar algún tipo de spray lubricante comercial.

ómo arreglar una puerta de madera

Arreglar una puerta de madera que produce roces contra el suelo

Este tipo de problemas son muy habituales. Se pueden producir por dilatación de la madera hinchada de la puerta cuando el ambiente está húmedo. También por descolgamiento.

Antes de desmontar la puerta, conviene revisar los tornillos y bisagras. Así te aseguras de que no falta ninguno. También si existen tornillos flojos. Si ese fuera el problema la solución pasa por reponer los tornillos que falten y apretar el resto. Así lograrás que la puerta recupere su posición correcta.

Otra posibilidad es que se haya producido holgura en el alojamiento de los tornillos. En ese caso, no se podrán fijar correctamente. Utiliza masilla restauradora para madera, y trascurrido el tiempo de secado según las instrucciones del fabricante, vuelve a atornillar las bisagras. Ayúdate con una cuña para mantener la puerta en su posición correcta.

También puedes intentar solucionar el problema de holgura utilizando tornillos mucho más largos.

Cuando el problema del roce de las puertas contra el suelo lo produce la dilatación de la madera, también existen dos soluciones diferentes.

Si tienes cierto margen entre la parte superior de la puerta y su marco, (hablamos de milímetros) que puedes comprobar con la puerta cerrada, desmonta la puerta e introduce una o dos arandelas para pernos. De ésta forma, la puerta suba ligeramente, y evitar así el roce contra el suelo.

Otras opciones de arreglo

En el caso de que no tengas margen superior, debes desmontar la puerta. Pinta con tiza toda la base inferior, y volviendo a colocarla, cierra y abre varias veces.

A continuación desmonta de nuevo. Verás con precisión qué zona debes lijar, porque ya no tendrá tiza al desparecer en el roce contra el suelo.

Protege con una manta u otro material una mesa. Sitúa la puerta sobre ella para trabajar sobre un soporte cómodo y con el menor movimiento.

Utiliza un taco de lija para madera. Elimina material en la zona que roza. Aunque resulte más cansado, es mejor lijar e instalar varias veces para ir comprobando el resultado. Atacar demasiado el material y pasarse estropeando la puerta.

Cuando hayas conseguido el punto correcto, termina repasando con un taco de lija grano fino, para suavizar toda la superficie y eliminar restos o astillas.

En el caso de que el lijado no sea suficiente, existe otra opción más agresiva, que es utilizar un cepillo para madera, que inevitablemente comerá mucho más material con cada pasada.

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Arreglar una puerta de madera cambiando cerradura estropeada

Desmonta las manillas con ayuda de un destornillador.

A continuación quita los tornillos de la cerradura que se encuentran en el filo de la puerta, y con ayuda de un destornillador plano y fino, hay que sacar o desmontar la cerradura estropeada.

Lleva contigo el modelo a una ferretería para elegir e instalar la cerradura adecuada para la puerta.

Monta nuevamente siguiendo los pasos inversos.

Si necesitaras cerrar parte del alojamiento de la cerradura, se puede usar espuma de poliuretano, cubriendo con cinta la superficie vista de la cerradura, dejando secar y cortando el exceso.

Por último, coloca las manivelas nuevamente.

cambiar una cerradura en puertas

Pasos para restaurar  y arreglar una puerta de madera y dejándola como nueva

Cuando hablamos de puertas madera maciza, hablamos de calidad, pero en muchos casos su aspecto estético se ha deteriorado, o simplemente nos resultan demasiado vistas.

En otros casos, se trata de puertas singulares con un valor añadido por su antigüedad, que con una restauración adecuada pueden volver a dar mucho juego a los espacios en los que se encuentran instaladas.

  1. Sacar la puerta de su marco y comenzar a retirar de ella todos sus accesorios, desatornillando cerraduras, bisagras, etc…
  2. Instalar sobre una mesa para poder trabajar con comodidad.
  3. Ponte una mascarilla para no inhalar el polvo que producirás al lijar porque es nocivo para tu salud, y a continuación comienza a quitar la pintura o el barniz de todas las superficies planas con una lijadora eléctrica acoplando a ésta papel de lija para madera con diferentes granulados, en función de la cantidad de capas que haya que eliminar, o si no tienes máquina, utilizando taco de lija para madera de diferente granulado.

Si la puerta es de cristal…

Si la puerta tiene cristal, lo mejor es quitar los junquillos que pueden estar sujetos con clavos sin cabeza, introduciendo un destornillador fino y plano para hacer presión, poniendo un trapo entre medias y con mucho cuidado para no romper el cristal, y una vez que éste ya esté libre, retirarlo de la puerta, bien para sustituir por otro nuevo que vaya mejor con el nuevo estilo que le quieres dar a tu puerta, o bien para montarlo nuevamente cuando la puerta esté terminada.

  1. Ayúdate con un trapo, o pasa la aspiradora de cuando en cuando, para eliminar el polvo generado con el lijado y poder trabajar más cómodamente y con más visibilidad las zonas en las que estás quintando la pintura.
  2. En las zonas de rebajes, y adornos salientes, tendrás que emplear mucha paciencia y utilizar el papel de lija por ser más flexible a la hora de trabajar zonas más difíciles.
  3. Existe una opción que facilita mucho la tarea, a la hora de retirar barnices y pinturas en madera, y es impregnar toda la superficie con un producto decapante para madera, de venta en grandes superficies de bricolaje. Con éste tipo de productos conseguirás eliminar restos de pintura y barnices sin esfuerzo, devolviendo a la madera su estado natural.
  4. Siempre después de retirar capas de pintura, conviene hacer un lijado perfecto, con granulado fino, para pulir todo tipo de restos e igualar y suavizar la superficie.
  5. A continuación es el momento de reparar posibles ralladuras profundas, agujeros, etc…, y para ello debes utilizar masilla reparadora de madera ayudándote con una espátula, o espuma aislante en spray, dejando secar en cualquiera de los casos, antes de continuar.

Limpieza previa

Por supuesto antes de aplicar cualquiera de los dos productos, deberás eliminar todos los restos de polvo, para mejorar la adherencia.

  1. Una vez que el material aplicado esté totalmente seco, hay que quitar restos de espuma de poliuretano cortando con una cuchilla en caso de que hayas elegido la ésta opción, o lijando si has aplicado masilla, hasta que toda la superficie de la puerta sea homogénea.
  2. Antes de comenzar a trabajar el acabado, nuevamente deberás limpiar a conciencia todo el polvo y restos de serrín.
  3. Ahora por fin tendrás la puerta lista para el acabado final según tus gustos, para ello puedes comenzar pintando los paneles, y continuar con los adornos y molduras, aplicando el barniz o pintura en una capa fina, y dejando secar.

Aplicando el barniz…

Procura no cargar demasiado la brocha y extender bien la pintura en cada pasada, para que no queden marcas, y si observas una vez seca la primera mano alguna imperfección, utiliza papel muy fino de lija para corregir, eliminando los restos con un paño húmedo, antes de volver a dar otra mano de pintura o barniz.

  1. Repite el proceso nuevamente, y termina aplicando una capa final de barniz de poliuretano de alta resistencia e incoloro.
  2. Monta los antiguos accesorios y el cristal, o unos nuevos accesorios y cristales que den un toque más actual al aspecto de tus puertas, y ya sólo deberás encajarla nuevamente en su lugar habitual.

arreglar marco puerta

Y si no tienes tiempo ni ganas, nosotros tenemos profesionales que realizan todo tipo de pequeñas reparaciones en tu hogar, oficina o local, así que no dudes en pedirnos presupuesto para arreglar una puerta de madera, una persiana o cualquier otro tipo de pequeño arreglo doméstico.

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